SofIA llama a tu cartera, verifica que habla con el titular antes de mencionar un solo peso, negocia dentro de las reglas que tú aprobaste y deja la promesa de pago registrada. No improvisa: sigue un guion determinista y la IA solo se encarga de que suene a persona.
Cobrar por teléfono no escala, y cada llamada es una exposición.
La cartera crece y el equipo no. Contratas, capacitas, y a los cuatro meses se va. Mientras tanto, cada gestor decide en el momento qué decirle a quién: qué descuento ofrecer, cómo responder a un enojado, qué contestar cuando quien contesta no es el titular.
La diferencia entre una gestión correcta y una queja ante PROFECO cabe en una frase mal dicha, a las nueve de la noche, por alguien que lleva ochenta llamadas encima.
Una conversación real, con los frenos puestos por dentro.
El horario de cobranza no es una política escrita en un manual: es una compuerta en el código. Si el vertical no tiene perfil registrado, se aplica el criterio más restrictivo. El sistema no puede marcar fuera de horario aunque alguien se lo pida.
Si contesta la esposa, un familiar o un número equivocado, SofIA toma el recado o se despide — y nunca menciona el adeudo. La no divulgación no depende de que lo recuerde: hay un filtro que revisa cada frase antes de pronunciarla y la bloquea si contiene un monto sin identidad confirmada.
Pregunta qué pasó, escucha el motivo y propone únicamente los planes que cargaste antes: prórroga, parcialidades, descuento por rango de mora. SofIA no tiene facultad de improvisar una quita, y si el cliente pide algo fuera de tabla, transfiere.
Antes de cerrar repite el acuerdo completo — "pagará 850 pesos el 31 de julio, ¿es correcto?" — y espera confirmación. Lo que queda registrado es lo que el deudor confirmó, no lo que el sistema interpretó.
Disputa del cargo, reporte de fallecimiento, señales de crisis económica real, cliente que exige un humano: todas son rutas de salida definidas, no fallas. La llamada termina con un asesor tuyo y el contexto ya levantado.
La diferencia importa cuando llega la auditoría.
Una política de cobranza es un documento que la gente puede olvidar a las nueve de la noche en la llamada ochenta. Un candado en el código no se olvida: o el sistema puede hacer algo, o no puede.
La compuerta se evalúa en todos los caminos de marcado — individual y campañas masivas. Es una función pura: se puede auditar inyectando cualquier fecha y hora, sin depender del reloj del servidor.
Doble capa: el guion no ofrece prompts con monto antes de verificar identidad, y un filtro independiente revisa el texto final. Si detecta un importe con la identidad sin confirmar, revierte a la frase segura.
Demanda, embargo, buró de crédito, visita domiciliaria: vocabulario prohibido. La única consecuencia mencionable es la que tú configures como real para tu servicio.
Límite de contactos por deudor y por periodo, con la ventana de reintento como parámetro del perfil — no como decisión de quien arma la campaña.
Decide cómo suena. La diferencia es toda la diferencia.
La mayoría de los agentes de voz le entregan la conversación completa a un modelo de lenguaje y esperan que se porte bien. Funciona en la demo. En cobranza, donde una frase inventada es un incidente regulatorio, no es una apuesta razonable.
SofIA funciona al revés. Una máquina de estados determinista decide qué corresponde decir en cada momento del guion — qué preguntar, cuándo negociar, cuándo escalar, qué está prohibido. El modelo de lenguaje solo reformula esa frase para que suene a persona y no a grabación. Nunca agrega un hecho que la máquina no haya puesto ahí.
Mismo estado, mismo comportamiento. Se puede simular, versionar y auditar antes de que hable con un cliente real.
La mayoría de los turnos se resuelven sin tocar un LLM: palabras clave, clasificador de intención, base de conocimiento. Menos costo y menos superficie de error.
Reconocimiento de voz, comprensión y generación pueden ejecutarse on-premise, sin que el audio de tus deudores salga de tu red.
Ponle tus propios números.
No incluye reclutamiento, capacitación ni el costo de la rotación. Tampoco el de una queja: la multa por prácticas indebidas de cobranza se cuenta en salarios mínimos, no en horas.
Números medidos, no proyectados.
Mediana desde que el deudor deja de hablar. Medido en llamadas telefónicas reales.
Cooperativo, hostil, en crisis, tercero, defunción, número equivocado y más. Todos terminan donde deben.
Corpus de gestiones humanas grabadas, usado para construir los guiones y los arquetipos.
En las pruebas con audio de punta a punta, incluidos los casos que niegan ser el titular.
SofIA está en etapa de pruebas controladas, no en operación masiva. Lo que está medido son llamadas telefónicas reales de punta a punta y simulaciones con audio sintético sobre arquetipos construidos a partir del corpus. No tenemos todavía métricas de recuperación en campaña abierta, y preferimos decírtelo antes que estimarlas.
Lo que sí podemos hacer contigo: una prueba piloto sobre un segmento acotado de tu cartera, con tus reglas de negociación y tus guiones, midiendo contacto efectivo y promesas cumplidas contra tu línea base actual. Los números de esa prueba son tuyos, salgan como salgan.
Se monta encima de cómo ya cobras.
Tu sistema de cartera se queda donde está. SofIA consume el listado de cuentas y devuelve gestiones y promesas.
Los planes de pago, los rangos de mora y las consecuencias mencionables los defines tú. El sistema solo puede ofrecer lo que autorizaste.
Mora temprana, saldos chicos, cartera que hoy nadie alcanza a marcar. El piloto no toca tus cuentas sensibles.
SofIA toma el volumen repetitivo. Tus gestores se quedan con las negociaciones que de verdad necesitan criterio humano.
Un agente es un guion en operación. Escalas agregando agentes, no renegociando el contrato completo.
Si tu política impide que el audio salga de tu red, el motor completo puede correr en tu infraestructura.
Treinta segundos ahora. Media hora con tu cartera.
La forma honesta de evaluar un agente de voz es oírlo, y no hace falta agendar nada para empezar: habla con SofIA desde tu navegador y juzga la conversación tú mismo. Cuando quieras verla con tus datos, agendamos una sesión corta, cargamos tus reglas y un segmento real de tu cartera, y te marca al teléfono. Sin compromiso en ninguno de los dos pasos.
La demo corre sobre GPU dedicada y se enciende bajo demanda. Si la encuentras apagada, escríbele a Esteban: se levanta en un par de minutos.
Casa consultora en Monterrey: seguridad TI, desarrollo, software, inteligencia artificial e infraestructura. Es quien distribuye SofIA, la implementa contigo y sostiene la operación día a día.
El mismo equipo que puede atender el resto de tus necesidades de tecnología, no solo esta.
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